Cuernavaca, ciudad fragmentada. Sus barrancas y urbanizaciones cerradas

lunes, 10 de febrero de 2014


Cuernavaca, ciudad fragmentada. Sus barrancas y urbanizaciones cerradas
Concepción Alvarado Rosas y María Di Castro Stringher

El objetivo de esta obra es dar a conocer el estado actual de la ciudad de Cuernavaca, en relación con dos elementos característicos de su territorio: las urbanizaciones cerradas (fraccionamientos, condominios y calles cerradas) y las barrancas que coexisten con el tejido urbano. Estas le confieren a la ciudad una geografía particular, es decir, se le observa a manera de trozos o islas urbanas.
Pero no solo se trata el aspecto visual; la funcionalidad urbana también se ve transformada desde el momento en que se privilegian áreas pequeñas y se descuidan grandes zonas de la ciudad. Se confrontan así realidades distintas, espacios ganadores y espacios perdedores, lo cual resulta en un patrón diferenciado de ocupación del territorio.
En este caso, la morfología urbana está íntimamente relacionada con el uso residencial del suelo, el cual se ha ido transformando de un tejido tradicional a uno cada vez más homogéneo, que responde a patrones arquitectónicos diferentes de los que se desarrollaban en el pasado. Este uso por medio de urbanizaciones cerradas se ha difundido en toda la geografía de la ciudad, si bien se ha concentrado en la parte norte del conglomerado urbano de la capital morelense.
Igualmente, en el libro se abordan otros elementos inherentes a las urbanizaciones cerradas y a este patrón de ocupación del territorio, como la inseguridad (o la falta de seguridad) que prevalece en la ciudad y la fragmentación socioterritorial, que se presenta como “pedazos” o piezas adosadas dentro de la ciudad, a partir de la existencia de estos dispositivos cerrados.
En esta investigación se parte de que la población que vive en estas urbanizaciones cerradas, por su nivel de escolaridad e ingresos, tendría mayor conciencia acerca del cuidado, manejo y conservación de las barrancas. El estudio mostró, lamentablemente, que esto no es así, ya que el nivel social, de ingresos o educativo no derivan en una mayor conciencia acerca de cómo se deben proteger las barrancas, a pesar de que estas aportan un beneficio directo para los asentamientos humanos cercanos a ellas, y en general para todo el tejido urbano.
Con base en lo anterior, la presente obra está integrada en cuatro capítulos. El primero abarca las urbanizaciones cerradas, cómo se consideran dispositivos privatizadores del espacio público y cómo la cultura de lo verde (barranca) se convierte en un bien utilizado para promover estas formas de ocupar el espacio residencial. En el segundo capítulo se muestra un panorama general del desarrollo urbano de la zona metropolitana de Cuernavaca y se hace énfasis en el municipio, así como en los elementos del medio natural que le dan esa singularidad climática. En el tercer capítulo se hace una revisión sucinta de la normatividad en los ámbitos federal, estatal y municipal, en relación con los ecosistemas y, particularmente, con las barrancas que se encuentran en Cuernavaca. Finalmente, en el último apartado se abordan de manera detallada las urbanizaciones cerradas localizadas en la parte norte de la ciudad y cómo el crecimiento reciente de estos dispositivos se ha dado en sus bordes, sobre todo en lugares donde existen barrancas.

Cuernavaca, ciudad fragmentada. Sus barrancas y urbanizaciones cerradas
Concepción Alvarado Rosas y María Di Castro Stringher
UAEM/Juan Pablos Editor, Cuernavaca, México DF, 3013, 199 páginas
ISBN: 978-607-8332-03-8 (UAEM)
978-607-711-157-3 (Juan Pablos Editor)

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